La principal actividad económica ibérica fue la agricultura y, del Cigarralejo, nos han llegado numerosos vestigios, algunos de los cuales se exhiben en esta sala. Destacar en la vitrina 5 el ajuar de un agricultor, en el que se incluyen varios utensilios de labranza (hoz, podadera, refuerzo de un arado), así como semillas y huesos de diversos frutos (peras, bellotas, piña, piñones, almendras, trigo y aceituna) procedentes de varias sepulturas. Gracias a ellos, ampliamos los conocimientos sobre la base alimenticia de los íberos.